{"id":996,"date":"2026-10-11T23:13:33","date_gmt":"2026-10-12T04:13:33","guid":{"rendered":"https:\/\/josevaldizan.com\/?p=996"},"modified":"2026-10-11T23:14:31","modified_gmt":"2026-10-12T04:14:31","slug":"la-palabra-que-construye-belaunde-para-entender-el-peru-de-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/la-palabra-que-construye-belaunde-para-entender-el-peru-de-hoy\/","title":{"rendered":"LA PALABRA QUE CONSTRUYE: BELAUNDE PARA ENTENDER EL PER\u00da DE HOY"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">A prop\u00f3sito de <em>Fernando Belaunde Terry. La palabra y la obra. Discursos y reflexiones para comprender el Per\u00fa<\/em> (Fondo Editorial USIL, 2026)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00edan salido de Chiclayo a medianoche y, al amanecer, despu\u00e9s de cruzar la cordillera por el abra de Porculla \u2014el paso m\u00e1s bajo de los Andes\u2014, se detuvieron en una fonda de camioneros para tomar un encebollado. Desde el fondo del comedor, un hombre del pueblo miraba al viajero con insistencia; lo hab\u00eda reconocido por una foto de los peri\u00f3dicos. Belaunde lo invit\u00f3 a su mesa. Era un arriero que bajaba ganado de las serran\u00edas de San Felipe a los arenales de Olmos y que, entre bocado y bocado, se atrevi\u00f3 a corregir el proyecto de irrigaci\u00f3n dise\u00f1ado por un eminente ingeniero norteamericano. \u201cLas he recorrido todas a pie \u2014dijo de aquellas quebradas\u2014, y he contado los pasos\u201d. Seg\u00fan sus c\u00e1lculos, los cuarenta kil\u00f3metros de canales y t\u00faneles pod\u00edan reducirse a la mitad. Belaunde, en lugar de sonre\u00edr con condescendencia, se qued\u00f3 a recorrer el terreno con \u00e9l y bautiz\u00f3 la propuesta como la \u201cVariante de Tasajeras\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La an\u00e9cdota, que ahora recoge <em>Fernando Belaunde Terry. La palabra y la obra<\/em>, contiene en miniatura todo un modo de entender el pa\u00eds. \u201cAun en el villorrio m\u00e1s humilde \u2014concluy\u00f3\u2014 se encuentran ciudadanos capaces y activos\u201d. Es una frase que encierra en s\u00ed misma, hasta la actualidad, una teor\u00eda pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro, compilado por Ra\u00fal Diez Canseco Terry y V\u00edctor Andr\u00e9s Garc\u00eda Belaunde y presentado el 7 de octubre en el auditorio Augusto Ferrero Costa de la Universidad San Ignacio de Loyola, re\u00fane m\u00e1s de medio siglo de palabra p\u00fablica, de 1945 a 2001: discursos, mensajes a la naci\u00f3n, cartas del destierro, cr\u00f3nicas de viaje. Su prop\u00f3sito, dicen los compiladores, es \u201cpermitir que sea Fernando Belaunde quien explique a Fernando Belaunde\u201d. Le\u00eddo en el Per\u00fa de 2026, consigue algo m\u00e1s: que Belaunde nos ayude a explicarnos a nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata de nostalgia. La vigencia de Belaunde reside en una concepci\u00f3n de la pol\u00edtica que un\u00eda la legitimidad del poder a la confianza en el ciudadano, la integraci\u00f3n del territorio y el respeto a las instituciones. Sus gobiernos mostraron tambi\u00e9n que ninguna visi\u00f3n de pa\u00eds se sostiene solo con discursos si el Estado no es capaz de producir resultados. Esa tensi\u00f3n entre ideales, realizaciones y l\u00edmites hist\u00f3ricos es la que vuelve su trayectoria relevante para el Per\u00fa de 2026.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay libros que retratan a un Belaunde estadista de cuerpo entero y otros que lo sorprenden en mangas de camisa. Esta obra hace las dos cosas. Rafael Belaunde Llosa, el mayor de sus nietos varones, vivi\u00f3 casi ocho a\u00f1os con el expresidente y con Violeta Correa en los noventa del siglo pasado. Cuenta que no ten\u00edan ayuda dom\u00e9stica, que por las noches los tres pon\u00edan juntos la mesa y que, cuando el muchacho remoloneaba, el abuelo lo despachaba con un aforismo: \u201cSi no vas a ayudar, no estorbes\u201d. O este otro, que deber\u00eda estar impreso en cada oficina p\u00fablica: \u201cSi quieres ser bien servido, s\u00edrvete t\u00fa mismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su nieta Macarena recuerda que, siendo ni\u00f1a, le rogaba que invitara a Michael Jackson a Palacio (hoy ser\u00eda BTS), y que el presidente le explicaba con paciencia que hab\u00eda asuntos m\u00e1s importantes. La escena es risue\u00f1a, pero encierra una lecci\u00f3n: gobernar es elegir prioridades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esos retratos emerge una personalidad hecha de austeridad, puntualidad y cortes\u00eda. En diez a\u00f1os de mandato, escribe \u00e9l mismo, no pas\u00f3 m\u00e1s de dieciocho d\u00edas fuera del pa\u00eds. Despu\u00e9s del poder, quiso ser un ciudadano m\u00e1s: ir al supermercado, caminar por el malec\u00f3n, visitar los conjuntos habitacionales que hab\u00eda construido, sin escoltas ni aspavientos. Esa sencillez no es un detalle; es una forma de entender el servicio p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro es tambi\u00e9n la cr\u00f3nica de una vida que conoci\u00f3 todos los rostros del poder. Est\u00e1 el preso pol\u00edtico de El Front\u00f3n, que en esa \u201cSorbona del delito\u201d escucha a los reclusos como un maestro que aprende de la vida. Cuando algunos se le ofrecen como guardaespaldas, responde con una frase que hoy suena a profec\u00eda: \u201c\u00a1El que necesita hoy un guardaespaldas es el Per\u00fa!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Est\u00e1 el presidente que, ante un Parlamento adverso, se neg\u00f3 a cerrarlo. Y est\u00e1 el desterrado del 3 de octubre de 1968, que desde la embajada en Buenos Aires env\u00eda un t\u00e9lex a sus ministros: \u201cNo he solicitado asilo porque mi sitio est\u00e1 y estar\u00e1, hasta el 28 de julio de 1969, en Palacio de Gobierno\u201d. Semanas despu\u00e9s escribe en la revista <em>Life<\/em> la que quiz\u00e1 sea la p\u00e1gina m\u00e1s hermosa del volumen: \u201cSoy un peregrino de la libertad. Pago por ella el precio del exilio\u201d. Y cierra con un adagio que merece memoria: \u201cLa libertad es como la cruz: entera es un s\u00edmbolo; partida, un pedazo de madera\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Doce a\u00f1os despu\u00e9s volvi\u00f3 sin rencor. Devolvi\u00f3 los medios de comunicaci\u00f3n a sus propietarios el mismo d\u00eda en que asumi\u00f3 el mando y, en 1985, entreg\u00f3 el poder a Alan Garc\u00eda resumiendo sus gobiernos en tres palabras \u2014\u201clibertad, tierra y techo\u201d\u2014 y en una declaraci\u00f3n de principios: \u201cNo conozco otro camino, ni deseo buscarlo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El t\u00edtulo del libro invita a una pregunta: \u00bfhasta qu\u00e9 punto la obra acompa\u00f1\u00f3 a la palabra? En lo material, la coherencia es visible. La Marginal de la Selva abri\u00f3 la ceja de selva y dio origen a lo que \u00e9l llam\u00f3 \u201cel milagro sanmartinense\u201d; Cooperaci\u00f3n Popular tradujo la antigua <em>minka<\/em> en caminos vecinales, aulas y canales de irrigaci\u00f3n; la elecci\u00f3n popular de alcaldes devolvi\u00f3 a los pueblos su voz. En \u201cPer\u00fa, pa\u00eds de cumbres y de abismos\u201d, el balance que escribi\u00f3 en 1994 y que abre el libro, Belaunde atribuye a sus dos gobiernos un aumento de 62 % en la energ\u00eda el\u00e9ctrica instalada y m\u00e1s viviendas de inter\u00e9s social que en todo el resto de la historia republicana. Son cifras del propio protagonista, que la investigaci\u00f3n podr\u00e1 precisar, pero la direcci\u00f3n del esfuerzo es clara.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El camino tuvo tambi\u00e9n sus l\u00edmites. En el primer gobierno, la falta de mayor\u00eda parlamentaria condicion\u00f3 la reforma agraria de 1964, las finanzas p\u00fablicas desembocaron en la devaluaci\u00f3n de 1967 y el conflicto petrolero de La Brea y Pari\u00f1as fue invocado por quienes interrumpieron el orden constitucional en 1968. El segundo gobierno hered\u00f3 una deuda que, seg\u00fan el propio Belaunde, absorb\u00eda la mitad de las exportaciones; a ello se sumaron la crisis de la deuda latinoamericana y El Ni\u00f1o de 1983, y la inflaci\u00f3n, que era de 59 % en 1980, super\u00f3 el 160 % en 1985. Frente a Sendero Luminoso, el gobierno encarg\u00f3 desde diciembre de 1982 la conducci\u00f3n de la lucha en Ayacucho a las Fuerzas Armadas. La decisi\u00f3n respondi\u00f3 al agravamiento de la violencia y la experiencia revel\u00f3 las dificultades del Estado democr\u00e1tico para combatir la subversi\u00f3n sin comprometer los derechos que estaba obligado a proteger.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro alude a estas dificultades \u2014Belaunde habla de \u201clo imprevisto\u201d y su hijo Rafael reconoce que la conquista del Per\u00fa por los peruanos sigue siendo \u201cun objetivo esquivo y distante\u201d. Por eso conviene leerlo como lo que es: una fuente valiosa, que se enriquece con otras miradas. El Belaunde que surge de esa lectura es m\u00e1s humano y cercano: un dem\u00f3crata convencido que enfrent\u00f3, en circunstancias muy adversas, la distancia entre el ideal y lo posible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo sorprendente de estas p\u00e1ginas es que parezcan escritas para nosotros. El Per\u00fa que las lee hoy ha tenido ocho presidentes en diez a\u00f1os, eligi\u00f3 en junio \u00faltimo a su gobernante por menos de cincuenta mil votos y estrena un Congreso bicameral que a\u00fan busca su manera de dialogar con el Ejecutivo. No se trata de oponer un pasado ideal a un presente dif\u00edcil: el Per\u00fa de Belaunde tambi\u00e9n conoci\u00f3 inestabilidad, inflaci\u00f3n, un golpe de Estado y la violencia. El libro no ofrece recetas, sino cuatro lecciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera es pensar desde lo propio. En \u201cUna doctrina de dos s\u00edlabas\u201d, Belaunde se neg\u00f3 a elegir entre Washington y Mosc\u00fa (hoy, entre Washington y Pek\u00edn) entre derechas e izquierdas, porque esa disyuntiva le parec\u00eda ajena a naciones herederas de \u201ccivilizaciones inmortales\u201d. Su respuesta fue una palabra de dos s\u00edlabas: Per\u00fa. En un pa\u00eds que suele dividirse en mitades, esa invitaci\u00f3n conserva toda su fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda es confiar en el ciudadano. El arriero de Porculla sustenta su defensa de los municipios elegidos. \u201cSi a los incas se les hubiera ocurrido centralizar en el Cusco la designaci\u00f3n de autoridades locales \u2014escribi\u00f3\u2014, su poder no se habr\u00eda extendido muy lejos\u201d. La lecci\u00f3n para la descentralizaci\u00f3n, que se ha vuelto sin\u00f3nimo de burocratismo y derroche, es sencilla: escuchar antes de planificar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tercera es la paciencia institucional. Belaunde soport\u00f3 un Congreso hostil sin cerrarlo, y prefiri\u00f3 \u201cel sacrificio del destierro al oprobio de la dictadura\u201d. Su ejemplo interpela a la vez a los dos poderes de hoy: al Legislativo, que ha hecho de la vacancia un deporte, y al Ejecutivo, que siente la tentaci\u00f3n de impacientarse con los contrapesos. Ambos encontrar\u00e1n en estas p\u00e1ginas la misma advertencia: cuando los pol\u00edticos debilitan las instituciones para ganar una partida, siempre aparece alguien dispuesto a quedarse con el tablero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cuarta es la seguridad como deber democr\u00e1tico. Aquella frase de El Front\u00f3n se ha vuelto literal en un pa\u00eds donde la tasa de denuncias por extorsi\u00f3n se multiplic\u00f3 por m\u00e1s de seis entre 2019 y 2025, de 11,5 a 77,8 por cada cien mil habitantes, seg\u00fan el reporte de los ministerios del Interior y de Justicia publicado en julio de 2026.<sup>1<\/sup> Pero el mismo Belaunde recordaba que la libertad solo vale entera. Proteger al ciudadano sin recortar sus derechos sigue siendo el gran desaf\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juntas, estas lecciones apuntan a una idea: lo que m\u00e1s necesita el Per\u00fa de hoy es recuperar la confianza, la del ciudadano en sus representantes, la de los poderes del Estado entre s\u00ed, la de las regiones en Lima. Belaunde construy\u00f3 su proyecto sobre ella y sab\u00eda que no se decreta: se gana con resultados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Belaunde dec\u00eda que no se consideraba escritor. Ten\u00eda raz\u00f3n solo a medias. Entendi\u00f3 que la palabra p\u00fablica es una forma de construcci\u00f3n y que un discurso puede levantar un pa\u00eds. Por eso preparaba sus mensajes como un arquitecto sus planos, y por eso su palabra ha resistido mejor que muchas obras de cemento. Los discursos, cuando son verdaderos, envejecen m\u00e1s despacio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al despedirse de Palacio en 1985, prometi\u00f3 bajar las gradas \u201cno para alejarme, sino para estar m\u00e1s cerca de ti, m\u00e1s cerca de tus dolores y de tus esperanzas\u201d. Este libro cumple, a su manera, aquella promesa. Nos devuelve a un hombre que, desde el poder, la c\u00e1rcel o el destierro, no le habl\u00f3 al pa\u00eds como a una multitud a la que hab\u00eda que persuadir, sino como a ciudadanos capaces de comprender, discrepar y participar en su construcci\u00f3n. Es as\u00ed como se le habla a una naci\u00f3n: con respeto, con exigencia y con esperanza.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li><sup>1<\/sup> <a href=\"https:\/\/elperuano.pe\/noticia\/301054-lucha-contra-la-extorsion-minjusdh-y-mininter-presentan-primer-reporte-estadistico\">Primer reporte estad\u00edstico sobre la extorsi\u00f3n, Minjusdh y Mininter<\/a>, El Peruano, 25 de julio de 2026.<\/li>\n<\/ol>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discursos y reflexiones para comprender el Per\u00fa.<\/p>","protected":false},"author":4,"featured_media":999,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"saved_in_kubio":false,"footnotes":""},"categories":[4,6,8],"tags":[92,90,91,93,94],"class_list":["post-996","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-politica","category-sociedad","tag-democracia-e-instituciones","tag-fernando-belaunde-terry","tag-historia-politica-del-peru","tag-pensamiento-peruano","tag-peru-contemporaneo"],"acf":[],"brizy_media":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/996","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=996"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/996\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1001,"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/996\/revisions\/1001"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/999"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=996"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=996"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=996"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}