{"id":976,"date":"2026-09-27T21:57:13","date_gmt":"2026-09-28T02:57:13","guid":{"rendered":"https:\/\/josevaldizan.com\/?p=976"},"modified":"2026-09-29T21:37:35","modified_gmt":"2026-09-30T02:37:35","slug":"del-castigo-al-acoso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/del-castigo-al-acoso\/","title":{"rendered":"DEL CASTIGO AL ACOSO"},"content":{"rendered":"<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>UN SIGLO DE VIOLENCIA EN LA ESCUELA<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante buena parte del siglo XX, el castigo f\u00edsico form\u00f3 parte de la rutina escolar. Un escolar pod\u00eda volver a casa con las manos adoloridas por un reglazo sin que su familia pensara en denunciar al profesor: el castigo se entend\u00eda como disciplina, y la autoridad del maestro rara vez se pon\u00eda en duda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nicomedes Santa Cruz dej\u00f3 testimonio de esa normalidad en \u00abLa escuelita\u00bb, la d\u00e9cima conocida por su verso \u00abA cocachos aprend\u00ed\u00bb, donde evoca la escuela fiscal y el uso del cocacho y la palmeta como m\u00e9todo de ense\u00f1anza. Que lo recordara con nostalgia y humor, y no con reproche, revela cu\u00e1n aceptado estaba el castigo f\u00edsico incluso entre quienes lo hab\u00edan padecido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aquella escuela qued\u00f3 atr\u00e1s, pero la violencia no desapareci\u00f3: cambi\u00f3 de protagonistas. Dej\u00f3 de ejercerse desde la tarima del maestro y pas\u00f3 a circular entre los propios estudiantes. En el aula y en el patio se forman jerarqu\u00edas, y el apodo suele ser la primera forma de agresi\u00f3n. Lo que permite que la agresi\u00f3n escale es el silencio: la v\u00edctima teme que hablar empeore su situaci\u00f3n, el agresor comprueba que nadie lo detiene y los adultos solo reciben fragmentos de lo que ocurre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esa violencia entre pares el Ministerio de Educaci\u00f3n la denomina acoso escolar y la define como conductas intencionales de hostigamiento y maltrato que un estudiante recibe de manera reiterada de uno o varios compa\u00f1eros, con el objeto de intimidarlo o excluirlo.<sup>1<\/sup> El nombre es relativamente reciente; el fen\u00f3meno, no. Durante d\u00e9cadas se lo despach\u00f3 con una frase \u2014\u00abson cosas de muchachos\u00bb\u2014 que le restaba importancia y que, en la pr\u00e1ctica, protegi\u00f3 m\u00e1s a los agresores que a las v\u00edctimas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa indiferencia se volvi\u00f3 m\u00e1s costosa cuando la tecnolog\u00eda borr\u00f3 el l\u00edmite que antes impon\u00eda el fin de la jornada escolar. Ya en 2010, una investigaci\u00f3n con 1703 estudiantes de secundaria de colegios p\u00fablicos de Lima Metropolitana registraba acoso por tel\u00e9fono celular y por internet.<sup>2<\/sup> Desde entonces, la agresi\u00f3n acompa\u00f1a a la v\u00edctima hasta su casa: una fotograf\u00eda difundida en redes puede llegar a cientos de personas y permanecer durante a\u00f1os, y cada persona que la reenv\u00eda contribuye a prolongar el da\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante un problema que ya no pod\u00eda atribuirse a simples travesuras, el Estado respondi\u00f3 con normas: la Ley 29719, de 2011; los protocolos de convivencia, cuya \u00faltima actualizaci\u00f3n data de septiembre de 2025,<sup>3<\/sup> y el S\u00edseVe, la plataforma oficial de reporte de casos. Sin embargo, una cosa es dictar normas y otra, hacerlas cumplir. En 2022, tras la ca\u00edda de una estudiante en una sede del colegio Saco Oliveros, Indecopi inform\u00f3 que la instituci\u00f3n acumulaba cuatro multas previas por violencia contra estudiantes.<sup>4<\/sup> Las sanciones se hab\u00edan sumado sin que la violencia se detuviera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El caso del Liceo Naval Almirante Guise muestra esa misma distancia entre la norma y la pr\u00e1ctica, pero con mayor gravedad. El decreto que dispuso la reorganizaci\u00f3n del colegio reconoce que el S\u00edseVe hab\u00eda registrado una \u00abcantidad significativa\u00bb de casos de violencia f\u00edsica, psicol\u00f3gica y sexual en la instituci\u00f3n.<sup>5<\/sup> La presunta agresi\u00f3n sexual del 15 de septiembre contra un estudiante de 16 a\u00f1os no fue, por tanto, un hecho aislado. Las crisis escolares rara vez empiezan con un solo episodio; suelen gestarse en apodos tolerados, alumnos excluidos, chats creados para ridiculizar a un compa\u00f1ero y denuncias que nadie atiende. El sistema de reporte, en otras palabras, registr\u00f3 las alertas; lo que falt\u00f3 fue una respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando esa respuesta no llega, se repite un patr\u00f3n conocido: quien se va es la v\u00edctima. Cambia de colegio o deja de asistir, mientras los agresores contin\u00faan en las aulas sin una medida disciplinaria proporcional al da\u00f1o. El mensaje para los dem\u00e1s estudiantes es inequ\u00edvoco: denunciar tiene un costo; agredir, no. En el Liceo Naval, el estudiante agredido a\u00fan no ha vuelto a clases presenciales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Detr\u00e1s de ese patr\u00f3n hay un problema de fondo: la p\u00e9rdida de autoridad de los centros educativos. La escuela transit\u00f3 del castigo f\u00edsico a una situaci\u00f3n en la que directores y docentes dudan en sancionar por temor a quejas, denuncias o procesos administrativos. No es casual que la madre del estudiante haya pedido al Ministerio de Educaci\u00f3n devolver autoridad a los profesores y separar a los alumnos implicados en hechos graves de violencia.<sup>6<\/sup> Restituir esa autoridad no significa volver al reglazo que evocaba Santa Cruz, sino permitir que el colegio fije reglas claras, las aplique con un procedimiento justo y sancione con firmeza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa autoridad, sin embargo, no se erosiona solo dentro de la escuela; tambi\u00e9n se debilita desde el hogar. Todav\u00eda hay padres que justifican la conducta agresora de sus hijos, minimizan los hechos y desaf\u00edan a los docentes que intentan corregirla. El padre de uno de los adolescentes investigados describi\u00f3 la agresi\u00f3n como \u00abun juego que se les ha ido de las manos\u00bb,<sup>7<\/sup> una versi\u00f3n actualizada del viejo \u00abson cosas de muchachos\u00bb. Cuando la familia protege al agresor en lugar de corregirlo, le ense\u00f1a que sus actos no tienen consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La literatura peruana retrat\u00f3 esa l\u00f3gica hace m\u00e1s de seis d\u00e9cadas. En <em>La ciudad y los perros<\/em> (1963), Mario Vargas Llosa describe un colegio militar donde la fuerza fija las jerarqu\u00edas, el silencio es la norma y las autoridades declaran accidente la muerte de un cadete para evitar el esc\u00e1ndalo. La novela no puede trasladarse al caso del Liceo Naval, pero identifica el riesgo que hoy inquieta a las familias: que la lealtad al grupo, a la familia o a la instituci\u00f3n se anteponga a la protecci\u00f3n de la v\u00edctima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese temor explica buena parte del descontento p\u00fablico. La percepci\u00f3n de que familias y autoridades protegen a los agresores ha movilizado a padres del Liceo Naval y de otros colegios, que se han congregado para exigir justicia, sanciones y cambios en la ley.<sup>8<\/sup> La desconfianza lleg\u00f3 a tal punto que la Defensor\u00eda del Pueblo inspeccion\u00f3 el centro juvenil donde est\u00e1n internados los seis adolescentes investigados para descartar un trato privilegiado, que finalmente no encontr\u00f3.<sup>9<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la formaci\u00f3n de esa indignaci\u00f3n colectiva, los medios han desempe\u00f1ado un papel decisivo: han sacado a la luz casos de acoso escolar que de otro modo habr\u00edan permanecido ocultos. Pero la misma exposici\u00f3n que visibiliza tambi\u00e9n puede da\u00f1ar. Los videos difundidos una y otra vez, los titulares sensacionalistas y la especulaci\u00f3n sobre responsables a\u00fan no juzgados ampl\u00edan el n\u00famero de personas que presencian la humillaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso la ley fija l\u00edmites. El C\u00f3digo de los Ni\u00f1os y Adolescentes proh\u00edbe publicar la identidad o la imagen de un menor involucrado en una infracci\u00f3n o delito, y en una comunidad escolar basta mencionar el grado o el distrito para identificarlo. Aun as\u00ed, durante la cobertura de este caso, el nombre del estudiante agredido lleg\u00f3 a mencionarse en televisi\u00f3n, hecho por el cual los padres movilizados exigieron sanciones. La misma protecci\u00f3n corresponde a los adolescentes investigados, que gozan de la presunci\u00f3n de inocencia. Informar con responsabilidad es explicar qu\u00e9 fall\u00f3 en la instituci\u00f3n, no volver a exhibir el episodio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si la difusi\u00f3n de im\u00e1genes reales ya multiplica el da\u00f1o, lo que se avecina es m\u00e1s inquietante. En un siglo, la violencia escolar pas\u00f3 del cocacho al acoso digital, y la inteligencia artificial ya permite fabricar fotograf\u00edas, videos y voces falsas para atribuir a un estudiante hechos que nunca ocurrieron. Las escuelas que hoy no atienden las se\u00f1ales visibles dif\u00edcilmente estar\u00e1n preparadas para las agresiones que vienen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nada de lo anterior autoriza a adelantar culpas: el caso del Liceo Naval deber\u00e1 resolverse con respeto al debido proceso. Pero el acoso no empieza cuando llega a los noticieros, sino mucho antes: cuando el agresor comprueba que puede humillar a otro sin consecuencias y los adultos que lo saben \u2014padres, profesores y autoridades\u2014 deciden esperar o justificarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso este caso debe servir de precedente. Ning\u00fan colegio, p\u00fablico o privado, civil o militar, puede seguir tratando una denuncia como una amenaza a su prestigio, y ninguna v\u00edctima deber\u00eda verse obligada a dejar su colegio mientras quienes la agredieron permanecen en \u00e9l. Cada reporte debe tener respuesta; cada agresi\u00f3n, una sanci\u00f3n; cada omisi\u00f3n, un responsable. Solo entonces la frase \u00abson cosas de muchachos\u00bb pasar\u00e1, definitivamente, a formar parte de la historia.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>Referencias<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>[1]<\/strong> Ministerio de Educaci\u00f3n. Decreto Supremo N.\u00ba 004-2018-MINEDU, que aprueba los \u00abLineamientos para la gesti\u00f3n de la convivencia escolar, la prevenci\u00f3n y la atenci\u00f3n de la violencia contra ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes\u00bb. <em>El Peruano<\/em>, 13 de mayo de 2018.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>[2] <\/strong>Garc\u00eda Ampudia, L., Orellana Manrique, O., Pomalaya, R. et al. \u00abCyberbullying en escolares de educaci\u00f3n secundaria de Lima Metropolitana\u00bb. <em>Revista de Investigaci\u00f3n en Psicolog\u00eda<\/em> (Universidad Nacional Mayor de San Marcos), vol. 13, n.\u00ba 2, 2010, pp. 83-99.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>[3] <\/strong>Ministerio de Educaci\u00f3n. Resoluci\u00f3n Ministerial N.\u00ba 383-2025-MINEDU, que modifica los protocolos para la atenci\u00f3n de la violencia contra ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes (Anexo 03 de los Lineamientos aprobados por D. S. N.\u00ba 004-2018-MINEDU). 2 de septiembre de 2025. <a href=\"https:\/\/drelp.gob.pe\/RM-383-2025-minedu.pdf\">https:\/\/drelp.gob.pe\/RM-383-2025-minedu.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>[4]<\/strong> Indecopi. \u00abIndecopi: Colegio Saco Oliveros tiene cuatro multas por casos de violencia contra estudiantes\u00bb. Nota de prensa, 28 de octubre de 2022. <a href=\"https:\/\/www.gob.pe\/institucion\/indecopi\/noticias\/665098-indecopi-colegio-saco-oliveros-tiene-cuatro-multas-por-casos-de-violencia-contra-estudiantes\">https:\/\/www.gob.pe\/institucion\/indecopi\/noticias\/665098-indecopi-colegio-saco-oliveros-tiene-cuatro-multas-por-casos-de-violencia-contra-estudiantes<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>[5] <\/strong>Decreto Supremo N.\u00ba 016-2026-MINEDU, que dispone la reorganizaci\u00f3n de la gesti\u00f3n educativa y gobernanza institucional de la Instituci\u00f3n Educativa P\u00fablica Liceo Naval Almirante Guise. <em>El Peruano<\/em>, edici\u00f3n extraordinaria, 18 de septiembre de 2026. <a href=\"https:\/\/busquedas.elperuano.pe\/dispositivo\/EX\/2555952-1\">https:\/\/busquedas.elperuano.pe\/dispositivo\/EX\/2555952-1<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>[6] <\/strong><em>El Comercio<\/em>. Declaraciones de la madre del estudiante agredido sobre la situaci\u00f3n de su hijo y su pedido al Ministerio de Educaci\u00f3n, 22 de septiembre de 2026. <a href=\"https:\/\/elcomercio.pe\/lima\/liceo-naval-madre-de-victima-de-presunta-agresion-sexual-minedu-modificar-ley-devolver-autoridad-profesores-apuesplan-ultimas-noticia\/\">https:\/\/elcomercio.pe\/lima\/liceo-naval-madre-de-victima-de-presunta-agresion-sexual-minedu-modificar-ley-devolver-autoridad-profesores-apuesplan-ultimas-noticia\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>[7]<\/strong> <em>Infobae<\/em>. \u00abPadre de escolar investigado por caso Liceo Naval califica la presunta agresi\u00f3n sexual como \u201cun juego que se les ha ido de las manos\u201d\u00bb, 18 de septiembre de 2026. <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/peru\/2026\/09\/18\/padre-de-escolar-investigado-por-caso-liceo-naval-califica-la-presunta-agresion-sexual-como-un-juego-que-se-les-ha-ido-de-las-manos\/\">https:\/\/www.infobae.com\/peru\/2026\/09\/18\/padre-de-escolar-investigado-por-caso-liceo-naval-califica-la-presunta-agresion-sexual-como-un-juego-que-se-les-ha-ido-de-las-manos\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>[8]<\/strong> <em>El Comercio<\/em>. \u00abLiceo Naval: padres de familia hacen plant\u00f3n frente a Centro Naval exigiendo justicia para adolescente\u00bb, 20 de septiembre de 2026; y ATV, \u00abCaso Liceo Naval: m\u00e1s de 200 padres de familia realizan plant\u00f3n pidiendo justicia para escolar\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.atv.pe\/noticia\/liceo-naval-padres-planton-justicia\/\">https:\/\/www.atv.pe\/noticia\/liceo-naval-padres-planton-justicia\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>[9]<\/strong> <em>Infobae<\/em>. \u00abCaso Liceo Naval: Defensor\u00eda descarta trato privilegiado en Maranguita para adolescentes acusados de agredir sexualmente a su compa\u00f1ero escolar\u00bb, 26 de septiembre de 2026. <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/peru\/2026\/09\/26\/caso-liceo-naval-defensoria-descarta-trato-privilegiado-en-maranguita-para-adolescentes-acusados-de-agredir-sexualmente-a-su-companero-escolar\/\">https:\/\/www.infobae.com\/peru\/2026\/09\/26\/caso-liceo-naval-defensoria-descarta-trato-privilegiado-en-maranguita-para-adolescentes-acusados-de-agredir-sexualmente-a-su-companero-escolar\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un siglo de violencia en la escuela<\/p>","protected":false},"author":4,"featured_media":981,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"saved_in_kubio":false,"footnotes":""},"categories":[4,8],"tags":[88,89,86],"class_list":["post-976","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-sociedad","tag-acosoescolar","tag-convivenciaescolar","tag-violenciaescolar"],"acf":[],"brizy_media":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/976","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=976"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/976\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":995,"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/976\/revisions\/995"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/981"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=976"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=976"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/josevaldizan.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=976"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}